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Trasplantes de células cerebrales para el Parkinson duran años
WASHINGTON - Los trasplantes de células cerebrales que se colocan a enfermos de Parkinson duran 10 años o más, afirmaron tres equipos de investigadores, aunque al menos algunos de los trasplantados presentaron daños nuevamente.
Los científicos aún no están de acuerdo sobre si estos daños mostraban que la enfermedad de Parkinson es un proceso a largo plazo que continúa atacando el cerebro a edad avanzada o el resultado de los mismos trasplantes.
No obstante, sí coinciden en señalar que sus estudios, publicados en la revista Nature Medicine, demuestran los beneficios de los a veces polémicos trasplantes de células cerebrales.
"Creo que estos hallazgos brindan mucho optimismo para futuros trabajos", dijo el doctor Ole Isacson, del Hospital McLean y la Escuela de Medicina de Harvard en Massachusetts, quien trabajó en uno de los estudios.
La enfermedad de Parkinson se caracteriza por la muerte de células cerebrales que producen la dopamina, una sustancia química que transmite información y está relacionada con el movimiento.
La medicación puede retrasar los síntomas durante un tiempo, pero por el momento no existe ningún buen tratamiento ni una cura para la enfermedad.
Los pacientes presentan temblores, que evolucionan hasta la parálisis y, en ocasiones, la demencia y la muerte.
Varios equipos intentaron trasplantar células cerebrales, algunas de fetos abortados, para sustituir las células destruidas por la condición.
Jeffrey Kordower, del Centro Médico Universitario Rush en Chicago y sus colegas describieron el caso de una mujer de 61 años que murió 14 años después del trasplante y que aunque mejoró en un principio, después empeoró hasta morir.
Su cerebro mostraba daños similares a los causados por el Parkinson, según el equipo de Kordower.
"Este caso muestra que los cambios patológicos típicos del Parkinson pueden desarrollarse en neuronas fetales humanas injertadas en un huésped con enfermedad de Parkinson", escribieron los expertos.
A su vez, Patrik Brundin del Centro de Neurociencia de Wallenberg en Lund, Suecia, descubrió junto a sus colegas algún daño en las células trasplantadas, aunque los trasplantes habían sobrevivido hasta 16 años y los pacientes habían experimentado un alivio en sus síntomas.
Kordower cree que los hallazgos sugieren que la enfermedad está causada por un proceso continuo que se prolonga durante años. "Sea cual sea el agente dañino, sigue presente en el cerebro con Parkinson", afirmó en una entrevista telefónica.
Sin embargo, Isacson no encontró ese daño en los cerebros de cinco pacientes que murieron entre nueve y 14 años después de recibir el trasplante y añadió que el injerto de células cerebrales purificadas podría ofrecer mejores resultados al limitar las posibilidades de rechazo.
Reuters |