Iván Ortiz, portavoz del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), confirmó hoy que la línea telefónica 1866-880-6344 está disponible 24 horas al día, siete días a la semana, y en español, para ofrecer información sobre la medida.
ICE también imprimió folletos, en inglés y español, con información detallada del programa y los pasos a seguir.
No hay voluntarios
Hasta el momento, ningún inmigrante de Charlotte o zonas aledañas se ha presentado en las oficinas de ICE del estado para acogerse a la medida.
Ortiz resaltó que "este programa no es una salida voluntaria" y que tampoco ofrece "beneficios migratorios" a los inmigrantes que se inscriban sino que busca evitar que sean "detenidos por agentes de inmigración en sus casas o viviendas".
"No hay que confundirse. Los 75 equipos de fugitivos seguirán operando y arrestando a independientemente del programa piloto", acotó.
Raymond Simonse, director de Detención y Deportación en Atlanta, adelantó que muy pronto comenzará a operar en Carolina del Norte un tercer equipo de fugitivos encargados de capturar a los inmigrantes requeridos.
El año pasado, el gobierno deportó a 30.000 inmigrantes fugitivos en comparación con 21.000 en 2003, según cifras de ICE.
Según Ortiz, ICE ayudará "en algunos casos", a los inmigrantes que no tengan recursos económicos para pagar sus gastos de viaje y de sus familiares.
En cuanto al uso de "grilletes rastreadores", para monitorear los movimientos de los inmigrantes inscritos en el programa, Ortiz aclaró que "ICE hará todo lo posible por no recurrir a esa medida" y resaltó "que cada caso es diferente".
Miedo y confusión
En South Boulevard, una zona comercial de hispanos en Charlotte, algunos inmigrantes se mostraban escépticos ante el anuncio de inmigración.
"Hay mucho miedo, confusión y, sobre todo, desinformación. La gente no se va a ir. Prefieren quedarse y arriesgarse por la necesidad de mantener a sus familias", comentó la salvadoreña Ana García.
Otra inmigrante, Elizabeth Ortiz, apuntó que la "gente cuando se quiere ir, compra su pasaje y se va, y no espera para avisar a inmigración".
Para Adriana Gálvez Taylor, de la Coalición Latinoamericana, la organización hispana más importante de Charlotte, el programa de "auto-deportación" es "ridículo" y "no ofrece ningún beneficio para el inmigrante".
"Hay personas con orden de deportación que podrían pelear en corte su salida pero si se inscriben pierden todas las opciones. Por ello, aconsejamos a que busquen asesoría legal en organizaciones o bufetes de abogados antes de tomar una decisión", enfatizó Gálvez.
"No esperamos una avalancha de voluntarios pero si es una opción para los que están contemplando la idea de cumplir con la orden de deportación", concluyó Ortiz.
ICE anunció a principios de mes que 12.379 inmigrantes han sido deportados desde Carolina del Norte, Carolina del Sur y Georgia desde enero hasta mayo de 2008, en comparación con 10.946 en 2007, 5.198 de 2006 y 4.318 de 2005.