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Los cinco avances que cambiarán nuestra vida
Los electrodomésticos serán controlados por Internet, los carros se comunicarán con las vías y los médicos leerán las historias clínicas en 3D.
Sistemas que permiten a las personas controlar fácilmente el consumo de energía de los electrodomésticos, sensores para identificar con exactitud la composición de los alimentos que se van a consumir o el uso del teléfono móvil como el medio de pago por excelencia hacen parte de las innovaciones que más impacto tendrán en la vida diaria durante los próximos cinco años.
Eso afirma un grupo de investigadores de la empresa IBM que, en asocio con entidades científicas como el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y la Nasa, identificó las cinco principales tendencias tecnológicas del próximo lustro entre más de 37.000 ideas evaluadas.
Los siguientes son los avances seleccionados por IBM:
1. Electrodomésticos verdes. En poco tiempo, televisores, lavadoras y demás electrodomésticos se podrán controlar de forma remota –por Internet– desde teléfonos inteligentes o computadores.
Además, una red de suministro eléctrico ‘inteligente’ les advertirá a los usuarios en caso de que dejen encendidos sus aparatos, y les dará informes actualizados sobre el consumo de energía para que se controle el gasto. Esto traerá beneficios económicos a los usuarios y ayudará a reducir el consumo mundial de energía.
2. Carreteras bien informadas. Sistemas de localización satelital (como los GPS) y de transmisión de datos por redes celulares (como 3G) harán posible que los conductores reciban información actualizada sobre la ruta ideal para llegar de un sitio a otro.
La conectividad entre los autos y los caminos por los que se transita mejorará la seguridad de los conductores, ya que se enviará información sobre obstáculos o peligros presentes en la carretera. Además, les ayudará a evitar trancones, pues mantendrá actualizados los datos sobre la cantidad de carros o el promedio de velocidad de una calle u otra.
Nuevos sistemas inteligentes de tráfico realizarán ajustes a los semáforos en tiempo real y desviarán los vehículos a rutas alternativas. Estas tecnologías ya están en prueba en Estocolmo (Suecia).
3. Usted es lo que come. Las personas sabrán exactamente qué comen. Los productos no se identificarán por códigos de barras, sino que llevarán etiquetas de radiofrecuencia (RFID), las cuales incluyen chips con la información de los productos.
Aparatos como el celular incorporarán lectores de RFID para que los usuarios puedan conocer el clima o el suelo del que provienen los alimentos, los pesticidas y la contaminación a los que estuvieron expuestos, cuál fue la cantidad de energía consumida para producirlos y la calidad del aire de los contenedores en los que se transportaron hasta llegar a los hogares.
4. La nueva billetera. En el futuro no importará si se llevan los bolsillos desocupados o si se olvida la billetera en la casa. Con el teléfono celular se podrá pagar todo lo que se necesite, como las boletas de un cine o la cuenta en un restaurante. Para hacerlo, bastará con oprimir una clave en el teléfono móvil (funcionará como un datáfono actual).
El celular también se podrá utilizar como mapa cuando se visite una ciudad, y allí podrá recibir automáticamente información de espectáculos, restaurantes o cines al acercarse a cada barrio o zona de una urbe.
La interacción del teléfono con la información de Internet será tan grande que un usuario podrá, por ejemplo, tomarle una foto a una persona que lleva un traje que le gusta y luego hallar automáticamente en la Web el nombre del diseñador y las tiendas cercanas que lo venden.
5. Atención de urgencias médicas. La mayoría de las historias clínicas de los pacientes estarán digitalizadas y al alcance de cualquier médico.
Esto ayudará especialmente a las personas que viven fuera de las ciudades, pues en caso de una emergencia, el primer médico que llegue podrá iniciar el tratamiento, ya que conocerá rápidamente el historial de salud del paciente mediante un dispositivo portátil.
Por otra parte, los médicos usarán nuevas técnicas para ‘leer’ las historias de los pacientes, pues estas incluirán representaciones tridimensionales del cuerpo de las personas, y el doctor podrá dar clic para ampliar un punto en particular, en lugar de tener que leer varias hojas en un reporte.
(Redacción tecnológica) |